Tiene un problema legal y ha decidido dar el paso de consultar con un abogado. Es una buena decisión, pero es normal que le surjan dudas y cierta inseguridad: ¿qué le van a preguntar?, ¿qué debo llevar?, ¿por dónde empiezo a explicar mi caso? La primera consulta es un momento importante, y prepararla bien marca la diferencia entre salir con las ideas claras o quedarse con la sensación de no haberla aprovechado.
La buena noticia es que, con algo de preparación, esa primera cita puede ser mucho más útil y productiva. Le explicamos cómo sacarle el máximo partido.
Por qué es tan importante preparar la primera consulta
La primera consulta cumple una función esencial: es el momento en que el abogado conoce su caso, valora la situación y le orienta sobre las opciones que tiene. Cuanto mejor y más ordenada sea la información que aporte, más preciso podrá ser ese análisis y mejor será el asesoramiento que reciba.
Además, es también su oportunidad para conocer al profesional, ver si le transmite confianza y decidir si quiere poner su asunto en sus manos. Preparar bien la cita le beneficia en ambos sentidos: aprovecha el tiempo y toma una decisión con criterio.
Reúna toda la documentación relevante
Este es, probablemente, el aspecto más importante. Llevar la documentación relacionada con su caso permite al abogado hacerse una idea real de la situación, en lugar de trabajar solo con su relato. Según el tipo de asunto, conviene reunir:
- Contratos y acuerdos: cualquier documento firmado relacionado con el asunto (contratos, escrituras, pólizas).
- Comunicaciones: correos electrónicos, cartas, burofaxes o mensajes relevantes con la otra parte.
- Documentación económica: facturas, justificantes de pago, extractos bancarios si proceden.
- Documentos oficiales: si ha recibido alguna notificación, demanda o resolución, llévela siempre.
- Cualquier prueba: fotografías, informes u otros documentos que respalden su versión.
Aunque no esté seguro de si un documento es relevante, es preferible llevarlo. Será el abogado quien determine qué es importante para su caso.
Ordene los hechos antes de la cita
Con los nervios y la cantidad de detalles, es fácil olvidarse de cosas o explicarlas de forma desordenada. Por eso resulta muy útil, antes de la consulta, hacer un pequeño resumen cronológico de lo ocurrido: qué pasó, cuándo, quién intervino y cómo ha evolucionado la situación hasta hoy.
Tener claros los hechos, y en orden, ayudará al abogado a entender rápidamente su caso y le evitará a usted la sensación de irse por las ramas o dejarse algo importante en el tintero.
Anote las preguntas que quiere hacer
La primera consulta es también su momento para resolver dudas, así que aprovéchelo. Llevar por escrito las preguntas que le preocupan garantiza que no se le olvide ninguna. Algunas que suele ser útil plantear son:
- ¿Cómo ve mi caso y qué opciones tengo?
- ¿Cuáles son los plazos que debo tener en cuenta?
- ¿Qué posibilidades hay de resolverlo y de qué formas?
- ¿Cuánto puede durar aproximadamente el proceso?
- ¿Cómo funcionan los honorarios y qué costes puedo esperar?
No tenga reparo en preguntar todo lo que necesite. Un buen abogado le responderá con claridad y transparencia.
Sea sincero y cuéntelo todo
Puede parecer obvio, pero es fundamental. Para poder defenderle bien, el abogado necesita conocer toda la verdad de su caso, también aquello que quizá no le deja en buen lugar o que le da apuro contar. Ocultar información o maquillar los hechos solo perjudica su defensa, porque el profesional trabajará con datos incompletos.
Tenga en cuenta que todo lo que comparta con su abogado está protegido por el secreto profesional. Puede hablar con total confianza y sinceridad.
Qué esperar y qué no de la primera consulta
Es bueno acudir con expectativas realistas. En una primera consulta, el abogado analizará su caso y le dará una orientación general sobre su situación y sus opciones. Lo que normalmente no obtendrá es una respuesta cerrada y definitiva a todo, porque muchas veces es necesario estudiar la documentación con detalle antes de definir una estrategia.
Salga de la cita con las ideas más claras sobre su situación y sobre los siguientes pasos. Eso es señal de una consulta bien aprovechada.
Demos el primer paso juntos
Prepararse bien para la primera consulta con un abogado le ayudará a afrontarla con más tranquilidad y a obtener el mejor asesoramiento posible desde el primer momento. Con la documentación en orden, los hechos claros y sus dudas anotadas, tiene todo lo necesario para que esa cita sea el primer paso hacia la solución de su problema.
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Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento legal. Cada caso debe valorarse de forma individual con un profesional del derecho.
